miércoles, 3 de diciembre de 2008

Ayer


Ayer descubrí que olvidar era más fácil de lo que pensaba. Descubrí que las canciones románticas también hablan de amor, y no sólo de desamor y tristezas. Ayer, también sentí lo rico que es estar alejada de ese maldito sentimiento que hace mucho mucho tiempo tenía apoderado mi triste y vulnerable corazón. Ayer descubrí que hacer todo eso era  muy fácil, que nunca quise darme cuenta que la solución estaba delante de mis ojos y yo me hacía la ciega. Ayer sentí el placer de sentirme una niña siendo una mujercita. 

Ayer volví a sentir esas cosquillas en el estómago... la adrenalina que alimenta mi pasión también estuvo en conmigo ayer. Esas cosquillas que conforman mi sonrisa, mi cariño y mi deseo. Ayer me sentí como nunca. Ayer, por primera vez, en mucho tiempo, sentí que ese momento era sólo mío, mío y de nadie más. Ayer, sentí de nuevo que el tiempo pasaba más rápido de lo que quisiera, quise detenerlo, pero fue inutil el intento. Una hora es un minuto... desde ayer. 

Desde ayer siento con muchas más fuerzas que la vida nos da y nos quita, sólo para que cuando llegue el momento indicado, empecemos a disfrutar del verdadero sentido de estar vivos. Ayer comprendí que mi sonrisa tendría cabida en todos mis momentos... Aunque todo haya empezado mucho antes que ayer.  

No hay comentarios: