martes, 30 de diciembre de 2008

So Sad


Hay momentos en que se necesita sentir el apoyo de las personas que están más cerca de uno... Hay momentos en que nuestra vulnerabilidad es tal, que todo lo que se mueve en nuestro alrededor se convierte en algo susceptible de percibir... y que desgraciadamente nos afecta negativa o positivamente. Claro que cuando se está así de vulnerable son sólo cosas negativas las que percibimos.


No sé si sea el cansancio propio de fin de año, o el cúmulo de sensasiones y sentimientos que tengo dentro que han hecho de estos días los más horribles de estos 365 días... Esta semana en particular ha sido del demonio, queriendo sentirme bien pero estando muy alejada de esa realidad... Que no bastaba sólo con sentir esa pena dentro, sino que ya ni el cuerpo me respondía. Sólo añoraba mi cama, ni sentada en una holgada silla me sentía bien... Creo que el cuerpo sólo responde a lo que al alma aqueja.


Me siento igual cuando estaba enferma, cuando era pequeña y mi mamá corría por atenderme, y yo adoraba sentirme protegida por ella. El pequeño detalle de ahora es que me siento sola, y eso echo de menos.... sentir a alguien realmente preocupado por lo que me está pasando. Porque claro, mi familia y amigos se preocupan por verme enferma... pero no saben realmente qué me pasa.... Me encantanría que la persona que sabe que me pasa mostrara un poquito más de preocupación.


Quizás mis hormonas andan revolucionadas, quizás necesito ese cariño incondicional..... pero lamentablemente ningún cariño se compara al amor de mamá.... ninguno.

Se viene un año nuevo lleno de cosas... lleno de desafíos, lleno de sorpresas.

Vida nueva, literalmente.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Cuenta Regresiva


Ya quedan sólo diez días para dejar atrás a este controversial y vertiginoso 2008. 
Fue sin duda un año cargado de emociones fuertes y novedosas... por lo menos para mi. Muchas cosas aprendí, muchas otras disfruté y más de alguna vez lloré. Por eso digo que fue un año cargado de emociones bastante fuertes.

Muchas cosas quisiera dejar atrás, pero sin ellas no se escribiría la historia que vivo ahora en este momento, no se puede olvidar el pasado, pues estaríamos invalidando el presente y borrando toda posibilidad de un futuro lejano próximo. Miro hacia atrás y veo que todo hubiera podido ser mejor.... pero para qué es la vida, sino para aprender.... Aprender de nuestros errores, y creo que a tan pocos días de comenzar un nuevo año, me doy cuenta de que a pesar de todo fue un año intenso en aprendizajes de todos los ámbitos, y eso enriquece mi sentir.

Me espera un año 2009 más que intenso, pretendo cumplir mi primera gran meta.... convertirme en una profesora. Eso es lo que más me importa en este momento. 

Me di cuenta de que me gusta estar constantemente conociendo gente nueva... ¿peligroso?

domingo, 7 de diciembre de 2008

Sueños de Niña


NAVIDAD - Qué época más linda que esta, donde todos todos, estamos llenos de un espítiru de amor y paz. Donde las buenas vibras sobran, y donde el amor por los demas se ve reflejado en los arbolitos de navidad, las casas adornadas con luces, y los niños felices por la llegada del viejito pascuero (llámese también papa noel, santa claus, san nicolás, entre otros). Pero sin olvidar el real sentido de esta celebración... el nacimiento de Jesús en nuestros corazones. 

Recuerdo aquellas navidades en que esperaba impaciente la llegada de las doce de la noche para ver si el viejito pascuero se había acordado de mí ese año. Algunas fueron cargadas a los regalos materiales, otras no tanto, pero llenas de amor.... Son muchas las anécdotas que tengo respecto a eso. Si hasta recuerdo que una vez lo "vi"... ¡¡Siii!!! vi su trineo en el cielo, ¿ilusión? sí, quizás haya sido eso, pero estoy segura que vi pasar al viejito pascuero por el cielo.... Quizás no fue más que una estrella fugaz, pero en ese momento, para mí fue él.... él que había empezado su entrega imperante de regalos a toooooooodos los niños del mundo. 

Adoro recordar esos momentos, en que creer era ley. Donde mis papás hacían todo lo posible por mantener esa magia en mi. Pero no recuerdo cuándo terminó la magia, no sé qué pasó que di el paso hacia el otro lado de la fuerza, cuando me empecé a dar cuenta que el viejito pascuero no era más que un ser mágico en las mentes de todos los niños. No creo haberme traumado, pero de seguro el mundo era mejor antes de saber que no existía. 

En fin, ahora soy una mujercita (como creo innatamente haberme autodenominado, porque no me siento completamente niña, ni completamente mujer), y vivir las navidades me hace recordar aquellos tiempos donde la magia de diciembre era esperar la llegada de este viejito panzón de larga barba albina y corazón de oro. En realidad aún lo espero... aún espero la llegada del viejito que me haga soñar con un mundo mejor.



Bonus track: gracias por hacerme sentir una niña... niña.





miércoles, 3 de diciembre de 2008

Ayer


Ayer descubrí que olvidar era más fácil de lo que pensaba. Descubrí que las canciones románticas también hablan de amor, y no sólo de desamor y tristezas. Ayer, también sentí lo rico que es estar alejada de ese maldito sentimiento que hace mucho mucho tiempo tenía apoderado mi triste y vulnerable corazón. Ayer descubrí que hacer todo eso era  muy fácil, que nunca quise darme cuenta que la solución estaba delante de mis ojos y yo me hacía la ciega. Ayer sentí el placer de sentirme una niña siendo una mujercita. 

Ayer volví a sentir esas cosquillas en el estómago... la adrenalina que alimenta mi pasión también estuvo en conmigo ayer. Esas cosquillas que conforman mi sonrisa, mi cariño y mi deseo. Ayer me sentí como nunca. Ayer, por primera vez, en mucho tiempo, sentí que ese momento era sólo mío, mío y de nadie más. Ayer, sentí de nuevo que el tiempo pasaba más rápido de lo que quisiera, quise detenerlo, pero fue inutil el intento. Una hora es un minuto... desde ayer. 

Desde ayer siento con muchas más fuerzas que la vida nos da y nos quita, sólo para que cuando llegue el momento indicado, empecemos a disfrutar del verdadero sentido de estar vivos. Ayer comprendí que mi sonrisa tendría cabida en todos mis momentos... Aunque todo haya empezado mucho antes que ayer.