domingo, 30 de noviembre de 2008

¿Niña o Mujer?


¿Cómo saber cuando uno ya ha crecido? ¿Cómo saber que la niñita que jugaba con el carrucel mandado por la abuelita desde Francia, ya era un recuerdo? ¿Cómo saber que ahora soy una mujer, o sigo siendo aquella niña inocente y soñadora? 

Mi mamá diría que sigo siendo la niñita de sus ojos... que aún me ve como si tuviera quince años, que necesito cuidados y preocupación casi extrema. Pero me miro al espejo y no sé lo que veo, si lo que los demás quieren ver de mi, o lo que realmente soy. Es que será que nunca seremos plenamente nosotros, será que la imagen que se construye el resto de nosotros es distinta a la que vemos en el espejo. Es, por ejemplo, lo que me pasa cuando escuché una grabación con mi voz... ¿esa era yo?, lo que escucho cuando hablo no es lo que escuché esa vez que escuche una grabación... Entonces no sería raro que lo que veo en el espejo no sea lo que realmente soy. Suena bastante descabellado pensar así, pero ...¿por qué no?.

Una vez, cuando iba en tercero medio, en clases de filosofía, la profesora (excelente amiga), planteó el tema de que si quizás todo lo que conocíamos como realidad no era más que el sueño de otro ente.... que tal si todo lo que vivimos no es más que un sueño.... Aún, depués de cuatro años, me sigue dando vueltas a la cabeza esa premisa. Utópica, ¿pero quién dijo que la vida no era un poquito utópica?

Quizás siga siendo eternamente una niña, esa que le encanta peliar jejeje, que siempre tiene la razón, que es gruñona cuando quiere y muy tierna cuando lo amerita la situación. Tal vez los años vayan dejando atrás esas cualidades de niña, quizás la sabiduría de la vida me quite el goce de sonreirle a la vida, sonreirle a las cosas simples.... Ojalá que la sabiduría llegue en el momento en que todo, todo... esté en su lugar. 

sábado, 29 de noviembre de 2008

Sueños


Cuando era pequeña pensaba en la muerte y me daba miedo... Miedo tan sólo por pensar que sería algo malo, que no estaría al lado de mis papás.... Miedo a lo desconocido.

Ahora bien... ya han pasado varios años... ahora soy una mujercita... una niña con sueños de mujer... y sigo teniendole miedo a la muerte. No podría pensar en dejar de vivir en este momento. No sin cumplir todos los sueños que tengo... las ilusiones y esperanzas que planié en mi mente para mí. Con lo que me encantan los niños, tener uno propio es el mayor de mis sueños.... sentir un bebé en el vientre y luego verlo crecer es el sueño de todas las mujeres, creo... Y obviamente es mi sueño.... sentir que alguien te llame "mamá" es impagable, y si fuera por mis ganas, tendría mil pequeños a mi lado; pero todo a su tiempo. Creo que el amor que se genera entre madres e hijos es inmenso y maravilloso. Aunque, obvio, no hay que dejar de lado el amor pasional... ese que nos pone la piel de gallina y nos hace sentirnos plenos y felices cada mañana con el sólo hecho de ver que tenemos al lado a la persona indicada. 

Es complicado en pensar algo así en esta estapa de la vida, pero no está demás hacerlo. En realidad no le temo a la muerte, sino que el temor que siento es no cumplir alguna de las metas que tengo pensadas para mi vida.... Estoy comenzando aún, y me da susto no poder terminar este camino. 

viernes, 28 de noviembre de 2008

Cuando sientas que haz llegado, comienza nuevamente


Hoy escuché esta frase: "Cuando sientas que haz llegado, comienza nuevamente". Sólo en una frase, se resume toda la gracia de la vida, el espiral de la vida.... Nunca dejar de seguir adelante, más aún cuando creamos que ya hemos hecho todo... comenzar de nuevo. 

Hoy comprendo que no hay nada más rico que comenzar de nuevo. Empezar un capítulo nuevo en la historia de nuestras vidas, aunque claro, da susto al principio por el temor a cometer los mismos errores del pasado... o caer en situaciones o personas peores. Pero la vida es muy sabia, gracias a Dios... es muy sabia y nos lleva por los caminos justos, nos hace cruzar con las personas indicadas y nos hace ver que todo tiene sentido. Porque claro, soy una fiel seguidora de la idea de que todo pasa por algo, nada es al azar. Quizás en algún momento uno dice la maldita frase "por qué a mi".... pero sin duda, tiene respuesta que a lo mejor en el momento no la vemos, pero que con el pasar del tiempo nos damos cuenta de que si eso no nos hubiera pasado, no estaríamos en la dicha del hoy. 

¿Destino o causalidad? No lo sé, pero aquí estoy, viendo un nuevo amanecer, un nuevo comenzar... No es fácil, pero es rico.